l   marzo 4, 2017   l  

Con Inés Remersaro Un ciclo que comienza


Imagen: Facundo Castro




D

Desde el pasado mes de enero se encuentra entrenando en el Club Universitario de Córdoba (Argentina) gracias a un apoyo inicial que consiguió mediante el Comité Olímpico Uruguayo (COU). Con 24 años, dos participaciones olímpicas a cuestas, Inés Remersaro piensa poder quedarse allí hasta mitad de año, ya que entre el 15 y 30 julio participará del Mundial de Natación en Budapest (Hungría), el gran objetivo de “Ine” para el 2017. Ésta será su sexta participación.

El 2016 fue un año espectacular para la nadadora uruguaya, ya que rompió el record nacional en 100 mts libre durante los Juegos Olímpicos de Río, y unos meses mas tarde, en el mundial de piscina corta -25 metros- disputado en Canadá, donde bajó sus marcas personales, incluyendo un nuevo record nacional.

En diálogo con Zona Mixta, Inés analiza que “ el año pasado fue muy bueno a nivel personal y deportivo. Pude superar resultados no tan buenos en el sudamericano en marzo y hacer borrón y cuenta nueva de cara a los JJOO y posteriormente en el mundial. En Río me salió todo de acuerdo a lo planificado.

Record nacionalesEntrené para los 100 metros libres con el objetivo de bajar mi marca y así se dio, algo que no es tan fácil de lograr dado que muchos factores pesan en una competencia de semejante trascendencia. Al mundial fui más relajada, pero también buscando superar mis marcas personales”.

Además de los rendimientos, también valora los vínculos que se generaron entre los deportistas olímpicos uruguayos. “Lo que más me quedó de Río fue el tremendo grupo que armamos junto a los otros deportistas uruguayos. Cada vez que alguien iba a almorzar o cenar nos comentábamos en el grupo de whatsapp intentando ir todos juntos y siempre nos sentábamos en un mismo sector”.

A su vez, cada uno de los deportistas que llegan a estar en alto rendimiento, con lo que eso conlleva en Uruguay, por lo general tienen una persona cercana que les mostró un camino y las ayudó a impulsarse en la disciplina.

En el caso de Inés una de las personas determinantes es Javier Golovchenko, quién desde las piscinas de Club Biguá generó un vínculo y trabajo fundamental. “ Si bien ahora me encuentro fuera del país el vínculo con “Golo” es constante. Él es quien nos incentiva a buscar opciones fuera del país que nos desafíen y nos ayuden a desarrollarnos en lo deportivo. Hay muchas cosas que podría destacar, pero lo que más importa más allá de su rol de entrenador es su calidad humana”.

También la familia es muy importante, pilares a nivel afectivo y deportivo. “En diciembre recibí una partida de parte del COU, que me da para los primeros 3 meses. Luego espero recibir una beca que me han comentado me darían. De cualquier manera, lo más importante es el apoyo familiar. Es impresionante el esfuerzo que hacen. El sólo pensar me hace sentir mal. Por ahora voy a tratar de quedarme acá entrenando duro”.

InesYa acostumbrada a los viajes, la posibilidad de mejorar en el exterior se percibe en sus rendimientos. En 2008 estuvo unos meses en Alemania, en 2011 fue a Colombia y en 2012 se ganó una beca en EEUU, donde además logró realizar los estudios en finanzas.

Lo que se viene

Con 24 años, dos participaciones olímpicas, Inés se propone este año disputar varias competencias internacionales y regionales, recorriendo Estados Unidos, Brasil, Argentina y posiblemente alguna competencia también en Uruguay. El foco de largo alcance está apuntando a Tokio 2020 mientras que las luces cortas apuntan este año al Mundial de natación Budapest 2017.

Además de contar con varias sesiones de entrenamiento en la piscina y en el gimnasio, una de las virtudes que tiene su estadía en Argentina es que se codea con las mejores nadadoras argentinas.

“Estoy acá en Córdoba desde principios de enero. Son entrenamientos muy exigentes, pero que pese al poco tiempo que llevo haciéndolos siento que me están ayudando mucho. Después de haberme enfocado en una única prueba el año pasado, creo que ahora es momento de volver a agarrar más resistencia y competir en más pruebas. La idea es estar en Córdoba por lo menos hasta julio, pero si la adaptación es buena y económicamente puedo solventarlo estaría dispuesta a quedarme más tiempo” detalla Inés.

Siempre hay algo para mejorar, y en este nivel de perfeccionamiento cualquier detalle sirve para mejorar una marca. “Espalda y libre son los estilos que nado. En ambos tengo cosas para mejorar técnicamente, por ejemplo, en espalda uno de los objetivos es mejorar la salida”.

Una realidad que es muy clara en el deporte uruguayo es que salvo algunos casos del fútbol y basquetbol, difícilmente se puede vivir “profesionalmente” como deportista. En el caso de Inés, ella es licenciada en finanzas, carrera que por ahora no ha tenido tiempo de ejercer. “En estos momentos estoy dedicada únicamente al deporte. Me encantaría poder ejercer, pero es mucho el tiempo que me requieren los entrenamientos. De todas maneras, mientras tanto pienso complementarlo con algún curso o master”.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *