l   septiembre 3, 2017   l  

Eliminatorias Un argentino, un amigo





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Al otro día del partido los futboleros uruguayos no podían llegar a un consenso respecto a si el punto conseguido por la selección uruguaya de fútbol frente a la renovada selección argentina de Sampaoli era algo a positivo o no.

Opiniones encontradas del estilo “que mediocre que somos”, “estaba arreglado el partido”, “agarramos a la peor argentina en mucho tiempo” o por el contrario “bien tabárez que nos volvimos a hacer fuertes en el Centenario”, “no los dejamos jugar a lo que ellos querían”, “una vez más la contracción y concentración en la marca nos da los frutos”, etc.

Analizando la cantidad de situaciones de gol que hubo para un lado y el otro (4 para Argentina y 3 para Uruguay), el partido fue realmente parejo y bien podría haberse llevado los tres puntos cualquiera de los dos.

También es cierto que las jugadas de peligro por parte de Uruguay vinieron de una alta presión generada por volantes y delanteros, dejando desarmada a la defensa albiceleste. Por el lado argentino, la construcción y generación de juego vinieron de la mano de Messi, que en el puesto de enganche logró hacer daño en 4 jugadas durante 90 minutos.

Y es que ¿con qué lo parás a Messi? Podría haber sido de no ser por la marca y concentración de defensa de Uruguay.

Un tipo que camina en la cancha, como quién pasea por la peatonal Sarandí, y que con un metro de diferencia con el defensor ya le basta para: desprenderse y generar un pase de 25 metros por arriba de toda la defensa uruguaya para dejarlo solo a Di María; una gambeta cortita contra el Tata González y buscar disparar al segundo palo; arrancar en tres cuartos de cancha, tocar con Dybala, recibir y tirar al primer palo; ejecutar un buen tiro libre para que Muslera vuele y tire la guinda al corner.

Y eso fue todo lo que generó Argentina en el partido.

Por el lado de Uruguay, las jugadas de peligro generadas fueron por robos de pelota de Nandez, Cavani y Vecino. O sea, de contragolpe vino la fórmula, como – además del DT celeste – la enorme mayoría de los uruguayos se imaginaba que podía pasar. Es más, los primeros diez minutos del partido fueron muy buenos para Uruguays, logrando cierto circuito de fútbol por el lado derecho, entre Vecino, Nandez y el Pelado Cáceres, y con un Suárez que ya se veía que estaba fuera de forma física pero con una motivación que inspiraba.

En el minuto 31 del primer tiempo se dio un momento único en el partido. De esos que repetís y repetís…. “hay si hubiera entrado esa”. Es que Cavani – un abnegado a la marca y esfuerzo por el equipo – presionó a Fazio y en el rebote le quedó a Suárez poco más delante de la mitad de la cancha. No dudó y buscó colocar la pelota por arriba del arquero Romero. Esa pelota viajó por el aire del Centenario cortando la respiración de propios y ajenos… Se sumaba otro capítulo a la leyenda; la mano contra Ghana, los dos goles a Inglaterra luego de la lesión y ahora el golazo que iba a ser frente a la Argentina y… ta, nada, pasó cerquita del travesaño nomas… pero como estuvo!

La otra jugada de gol para Uruguay fue mediante un robo de Nandez por el lado de la Olímpica, se la pasó al Cebolla, éste disparó tremendo bombazo, que generó rebote en Romero, el cual fue tomado por Cavani, quién trató de jopear la pelota por arriba del arquero, que volvió a estar atento generando un segundo rebote donde pateó Vecino, la tocó Cavani y pasó cerquita.

El segundo tiempo duró 18 minutos en los que el Tata operó a Messi, Suárez se resbaló antes de definir frente a Romero y unos minutos después metió tremendo planchazo que logró diluirlo con un gran performance simulando que se había resentido la rodilla lesionada. Un oportunista nato.

Luego de estos chisporroteos el partido cayó en un bajón donde los siguientes 30 minutos sobraron. ¿Pacto de no agresión? ¿Les transmitieron que Chile iba perdiendo feo y el empate servía a los dos? Seguramente haya sido así, lo cual parece muy humano.

Y es que para Uruguay el empate significó cortar una racha de tres derrotas donde le hicieron 9 goles mientras que Argentina logró un debut de Sampaoli manteniéndose en el puesto de repechaje y a sabiendas que tienen dos partidos accesibles a jugar como local: Venezuela y Perú.

“Estamos mejor que cuando empezó el partido porque tenemos un punto más” sentenció el Maestro Tabárez en la conferencia post partido. Respecto a si el punto les sirvió a los dos equipo, el DT citó al científico naturalisa inglés “la necesidad hace al órgano dijo Darwin… cuando no hay necesidad de hacer algo ¿por qué hacerlo?” 

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