l   mayo 20, 2016   l  

Uno x Uno Nacional, no más


Amaral le da un panzazo a un bostero no identificado. Así te quiero, botija.




E

El elenco tricoparquense quedó eliminado de la Brisgestone de la manera más disfrutable por el hincha. Por el hincha de Peñarol, básicamente. Los dirigidos por el metrosexual ex arquero dieron todo lo que tenían, y estuvieron muy cerca de la clasificación. Pero no.

Lubo Adusto Freire

El Señor Tabárez dijo en 2010, una vez eliminado del Mundial de Sudáfrica, palabra más, palabra menos: “si hay una mejor formar de perder, debe ser ésta”. Luego agregó, cuando alguien le preguntó por el rendimiento individual de algún jugador: “¿Cuál? Ésta”. Con Nacional pasó lo mismo, pero al revés: no hay peor forma de perder que cuando uno llegó a saborear las mieles del éxito, cuando se estuvo a 11 pasos de la gloria, cuando tu caudillo de pelo colorado tuvo el triunfo en su pie derecho, el mismo con el que ha sabido agujerearle el arco al portero Gorosteaga desde afuera del área, para sacar un tirito de a vintén.

Nacional debería sincerarse y definir a qué futuro deportivo apuesta. Si quiere entusiasmar y quedarse en la orilla, Munúa es el indicado. Si, por el contrario, quiere que el equipo gane, quizás se deba pensar en un técnico que privilegie el equipo deportivo por sobre el traje a medida.

Todavía le queda la chance histórica de perder el Clausura y, por ende, el Uruguayo, a manos del peor Peñarol o del mejor Plaza de todos los tiempos modernos. Si bien es más que esperable que los del Polilla cedan puntos en su visita al Rosedal, está todo dado para que Nacional haga lo propio ante los danubianos, y acaso también ante Rentistas o Liverpool, equipos que llegarán apremiados por el fantasma del descenso.

Los hinchas nacionalófilos más optimistas apuestan a que las rajaduras del Campeón del Siglo ganen espacio y al menos tengan material para hacerle bullying a los carboneros, aún maravillados en su mayoría por el gol de Novick, la calva deidad de ideas liberales que vino para rescatar ese punto de oro, tras centro de Aguiar.

Uno X Uno

Condes: en el gol quizás pudo haber hecho algo más. De repente, hasta sacarla con el pie, como hubiera hecho un Leo Romay. ¿Pero qué se le puede reclamar a este gran muchacho que atajó dos penales? Que ataje 3, por ejemplo. Esto es Nacional, señor Condes.

Fuciles: está pensando en la Copa América Centenario, claramente. Logra que los hinchas se preocupen por la situación contractual de Pablo Álvarez.

Victorino: la barba demasiado tupida complica el paralelismo con Hugo “Colorado vota Colorado” De León. Eso y que De León no quedaba eliminado ante equipos de escaso poder ofensivo, como el argentino.

Polentas: es el mejor zaguero del mundo y lo sabe. Tuvo que tirar el tercer penal en cinco días, y metió los tres. Es mucho mejor que Revelez, pero Revelez salió campeón del mundo. Pucha que es injusta la vida.

Espino: logró seducir a Gambetita Latorre y a Mariana Closs. Inquietante. Capture

Colo Romeros: volvió a demostrar que, salvo que le pongan una camiseta oro y carbón por delante, su rendimiento es deficitario. Fracasaron las gestiones del Puma para lograr que Boca luciera esa camiseta negra con franja amarilla, lamentablemente. Tuvo la victoria dos veces en sus pies: primero con un remate desde el borde del área, que lo atajaba Migliore con el traje que usaban los pibes en el “Vale Todo” de Cacho Bochinche. Luego tiró un penal con la misma decisión con la que el Manteca Martínez firmó por Nacional en el 2000. En el resto, bien.

Porra: otro que tiró su penal como el ojete. ¡Los penales importantes se patean fuerte y al medio, carajo!

Carballos: le pegó fuerte y al medio, el arquero se dio cuenta, y se la atajó sin esfuerzo. Pagó el precio de la inexperiencia. Bien en la previa metiendo el gestito de “¿quién se cagó?” como hizo Latorre aquella vez jugando por Reicing.

Barcias: insisto con el concepto, es demasiado buena gente para jugar al fútbol profesional. Debería tener una pasantía en algún equipo de la B para adquirir ciertas mañas, o pensar en alguna liga más de taco alto, caso la Universitaria.

Gamalho: pura magia puesta al servicio del equipo xeneize.

Papelito: la picó en el penal. Innecesario. En el resto bien, aunque resulta imposible olvidar que fue el principal motivo por el cual Nacional no ganó el último clásico.

Ingresaron

López: por contrato cobra aguinaldo solo si juega más del 50% de los partidos por mes, razón por la cual, convenció a Munúa para jugar unos minutos. Al Diente se lo vio algo cojo en la Boca. Que no es lo mismo que…

Amaral: en apenas cinco minutos dejó bien en claro que todo este tiempo fuera de las canchas ha sido en vano: sigue gordo, pero juega más que la mayoría.

D.T. Munúas: camino a ser el entrenador menos agraciado por la Diosa Fortuna de la historia alba. Le empataron un clásico con un nucazo de un vikingo enano, y lo dejó afuera de la Copa el peor Boca Juniors de la historia, aún peor aquel de la época de Abramovich, Jarabina y Marangoni. Para pensar.

El árbitro: el calvo colegiado de turno hizo bien su trabajo. Fue bastante imparcial en la distribución de tarjetas y cuando vio que existía cierto riesgo de que el visitante buscara y consiguiera el gol del triunfo en los descuentos, terminó el partido en el minuto 90. Ejemplo para los nuevos pitos que emergen.

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1 comentario

  • El Casqui says:

    “los nuevos pitos que emergen” y “cojo en la boca” frases del mejor articulo de zona mixta incluso desde antes de la dictadura. Éxitos!

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