l   marzo 8, 2016   l  

Entrevista Diez años de desafíos





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Una década después de la presentación de su plan de trabajo para las selecciones nacionales, Oscar Washington Tabárez recibió a Zona Mixta en el Complejo Uruguay Celeste. Mediante pasajes escritos y otros audiovisuales, ustedes podrán recorrer la extensa charla con el “maestro”, quién se mostró particularmente abierto y no dejó tema sin tocar de cara a los próximos partidos de la Eliminatoria Sudamericana.

Siempre me cuesta llegar al Complejo Uruguay Celeste. Tampoco es que he ido tantas veces, pero creo que fueron suficientes como para haber aprendido y no dudar a cada instante si voy por el camino correcto.

Además -digámoslo- la ruta no implica ningún tipo de dificultad. Es llegar al aeropuerto y seguir unos cuantos quilómetros hasta toparse con un enorme cartel que anuncia que uno debe doblar a la izquierda por una calle de pedregullo.

Claramente, se trata de un trastorno de índole personal que jamás podré superar, aunque me gratifica el hecho de haber dado el primer paso y reconocerlo públicamente.

Por suerte, fuimos hasta el Complejo en patota (1), lo cual permitió armar una especie de cooperativa de datos y llegar a destino sin demasiados problemas, aunque las dudas estuvieron lejos de brillar por su ausencia.

De hecho, cuando vimos el ya mencionado cartel, que se ubica en la ruta 101 y reza la frase “El camino es la recompensa”, todos los que estábamos en el móvil de Zona Mixta experimentamos un profundo alivio.

No sucedió lo mismo con el propio móvil, ya que la callecita de balastro que conduce al Complejo es una enemiga acérrima de cualquier amortiguador que pretenda conservarse en buen estado.

Una vez visto el cartel, no tardamos más de dos minutos en llegar al portón de ingreso, en donde un señor de una empresa seguridad –veterano, bigotón y buena onda- nos preguntó cuál era el motivo de nuestra presencia.

– ¿Cómo le va, señor? Tenemos pactada una entrevista con el Maestro Tabárez, ahora a las 11.
– Ahh, bien… ¿y de qué medio son?
– De Zona Mixta, una revista digital…es nueva.
– Bueno, bárbaro. Me van a tener que dejar las cédulas. –Explicó el bigotón mientras anotaba en una libretita.

A todos nos sorprendió que nos pidieran las cuatro cédulas, pero luego concluimos que se trataría de una medida relacionada con experiencias pasadas no demasiado positivas, como, por ejemplo, personas que ingresaron al Complejo en momentos inoportunos con el objetivo de conocer a Suárez o mirar de cerca los ravioles de Forlán.

12El hecho de ir muy de vez en cuando ayuda a captar con más facilidad la evolución que ha tenido la concentración de Uruguay en los últimos tiempos. Por ejemplo, aun no conocía la espectacular cancha de césped sintético, ubicada muy cerca de la entrada, que me provocó un deseo irrefrenable de poseerla compulsivamente. Nos dijeron que no es nueva, pero tampoco demasiado vieja.

La que sí es nueva –de hecho aún se está construyendo detrás de la sala de prensa- es la cancha techada, también de césped sintético, que será utilizada cuando el tiempo impida entrenar al aire libre.

El orden y el silencio eran las características más salientes del lugar, además de la escasez de sombra, particularmente notoria en un día soleado y extremadamente caluroso, en plena semana de carnaval. Sí, era de esos días en que los montevideanos se dividen en dos: los que están en el este y lo que quisieran estar en el este.

El Maestro Tabárez suele atender a la prensa durante un período de un par de semanas, así que el complejo contaba con la presencia de varios periodistas.

Nosotros, como teníamos miedo de perdernos por el camino, salimos desde Pocitos a las 9:45, así que llegamos con un margen importante y debimos esperar un ratito. Entre el techito que protege del sol a los autos y las charlas con el secretario de prensa de la AUF, Matías Faral, los minutos fueron pasando, mientras nuestras cámaras buscaban planos de contexto. Tras Tenfieldigital, Zona Mixta. Y después, Buysán.

– No te extiendas mucho, Santi…viste que hay gente esperando. –Advertía Faral.
– Ta, pero no seas malo, dejame media hora por lo menos.
– Dale, pero ni bien termine Tenfield, andá rápido, así no perdés tiempo.

Casi sin darse cuenta, el Maestro ya tenía puesto el micrófono y nuestras cámaras lo estaban enfocando.

¿Esto lo puedo poner en el piso? –Dijo Tabárez refiriéndose a la batería del solapero.

No era el Maestro de las conferencias de prensa, nada que ver. Se le veía totalmente distendido, sonriente y dispuesto. Yo le había hecho algunas entrevistas telefónicas, pero no lo conocía personalmente, así que me presenté. Él me habló de mi trabajo en 13 a 0 (2) y, sobre todo, elogió a nuestro compañero Andrés Reyes (3).

Lo cierto es que antes de prender la cámara, ya estábamos hablando de fútbol.

– ¿Cómo va todo, Maestro?
– Bien…dentro de unos días saldrá la reserva y bueno…con la necesidad de sortear algunos problemitas que tenemos. Y no digo problemitas porque sean chicos, sino porque son cosas por las que ya hemos pasado antes.

Y ahí nos colgamos, obvio. Mencionó las bajas de Godín, Cáceres y el “Mono” Pereira para el partido con Brasil, recordamos aquel juego contra Colombia, en el que por una situación similar había tenido que debutar Josema…

– Santi… ¿empezamos? No hay tanto tiempo para la previa. –Interrumpió Faral, que hacía su trabajo…y lo hacía bien.
– Tenés razón, mal yo.

Y empezamos.

Tabárez se mostró abierto en todo momento, incluso ramificando sus respuestas hacia otros temas, lo que hizo que no fuera necesario formular algunas preguntas que estaban planificadas para más adelante.

Inauguramos la nota preguntándole sobre sus conclusiones tras los primeros cuatro partidos, en los que Uruguay consiguió 9 de los 12 puntos posibles, anotando 9 goles y recibiendo solo 2.

Tabárez asegura que para cimentar esas actuaciones fueron muy importantes los dos partidos jugados en setiembre de 2015, ante Panamá (1-0) y Costa Rica (0-1). Su respuesta ilustra la trascendencia que tienen los partidos amistosos para las selecciones nacionales, más allá de lo que pase durante los 90 minutos, del rendimiento colectivo y de las actuaciones individuales.

Mientras escuchaba con atención, intentaba hacerme una idea aproximada del trabajo que implica la gestión deportiva de un equipo de alta competencia. Y encima, de un equipo con el que el contacto directo con los jugadores es cosa de pocos días al año (ver video).

“Estamos satisfechos, pero no relajados”, dice para terminar su respuesta relativa a lo sucedido en el comienzo de la Eliminatoria.

En realidad, la situación de la Celeste de cara al final del 2015 no era sencilla. En la Copa América había mostrado la adhesión grupal de siempre y un más que correcto rendimiento defensivo, pero también había evidenciado dificultades ofensivas. Con este antecedente, había que subir dos veces a la altura y enfrentar a dos de los equipos más duros en el Estados Centenario. Ahhh, y sin Suárez, ni Cavani.

4“Es un período de plena renovación, no es fácil. Ciertos jugadores recién se están incorporando, por lo que necesitan tiempo y evolución. Hay que tener paciencia”, dice el DT.

La paciencia no es la característica más saliente del hincha, que al ver las dificultades ofensivas del equipo y las ausencias que éste iba a sufrir, pedía la convocatoria de jugadores nuevos. Iván Alonso era el más solicitado en ese momento, como antes lo fueron futbolistas como OJ Morales, el Tony Pacheco o el Chino Recoba.

“No quiere decir que no puedan llegar jugadores nuevos, pero es en el grupo en donde siempre tuvimos claro que teníamos que buscar las respuestas. (…) Cuando están Cavani y Suárez es difícil ser delantero y jugar de titular. Estando Forlán jugábamos con tres puntas, pero no vamos a jugar con tres puntas por el solo hecho de jugar con tres puntas. (…) Cuando no se dan las cosas empiezan los clamores de que hay que citar determinados jugadores. Sin dar nombres, eran jugadores que por ahí tenían una edad avanzada, o no tenían experiencia internacional. Y nosotros teníamos claro, no por ser tozudos o ser cerrados –como muchas veces vino esa crítica, un poco ligera y un poco gratuita-, sino que nos parecía, por coherencia mínima, darle a la oportunidad a los que ya veníamos convocando. Si les doy la oportunidad y no la aprovechan, capaz que ahí sí tengo que tomar una decisión más drástica. Y por suerte las cosas salieron como yo pensaba, porque creo que cuando Stuani y Abel Hernández entraron en la titularidad hicieron las cosas bien”.

Tabárez dice que su memoria ya no es la de antes y que por eso suele repasar sus propias notas, en las que recientemente encontró que en el partido ante Colombia, correspondiente a las Eliminatorias rumbo a Brasil, fue la primera vez que estuvieron en el banco de suplentes de la selección Emiliano Velázquez y Gastón Silva. El entrenador está convencido de que esa experiencia fue importante para ellos y que cuando, más adelante, tengan un rol más protagónico en el equipo, van a sacar partido de ella.

“Por ejemplo, en el caso de Gastón, dentro de 4 años, cuando tal vez haya jugadores de cierta edad que ya no ocupen los espacios que ocupan hoy, tendrá que ponerse a prueba, pero ya vendrá con algo y no va a empezar ahí”, explica el Maestro, antes de reiterar la palabra paciencia. “Todo lleva su tiempo, nada nace por generación espontánea. El jugador no nace crack. Se hace crack, si es que se dan determinadas condiciones”, argumenta.

Es posible que su memoria no sea la de antes, pero al menos cuando se trata de sus jugadores, sigue siendo muy buena. Recuerda que la primera vez que convocó a Stuani fue para un partido ante Sudáfrica en 2008 y apunta que ese día debutó en la selección el Pelado Cáceres.

El Maestro repasa a la perfección la carrera de Stuani, desde los goles en Bella Vista, pasando por su etapa en la B de España, hasta cuando comenzó a jugar de volante exterior en el Espanyol. “No será Sánchez cuando juega ahí, ni Suárez cuando juega de delantero, pero es un jugador muy valioso. Además, profesional, respetado por sus compañeros, hasta con ciertas características de líder”, cuenta Tabárez.

Tampoco se le escapa detalle alguno sobre Abel Hernández, de quien el maestro destaca “su relación con el cuerpo”, lo cual lo hace parecer “africano o brasileño”.

El técnico se muestra especialmente entusiasmado por el momento de la Joya en el Hull City (fue elegido jugador del mes de enero en la segunda división de Inglaterra) y tal vez eso tenga relación con su sensación de que Abel ha tenido mala cierta mala suerte en la selección.

“Se rompió los ligamentos en una práctica, al chocar conmigo y con un compañero que lo estaba marcando”, ejemplifica Tabárez aún sin poderlo creer. Enseguida, recuerda el partido con Paraguay durante la Copa América, cuando lo tuvo que sacar en el entretiempo porque el árbitro estaba a punto de echarlo. “Se lo explique en el vestuario, porque el juez lo estaba buscando y ya tenía amarilla”.

Me gustaría preguntarle por todos los jugadores del plantel, pero la coyuntura me aprieta y Matías Faral está cerca, así que decidí pasar a los partidos que se vienen y le pedí al maestro un análisis sobre los momentos de Brasil y Perú (ver video).

Habla al pasar de Chile, al que Perú intentó jugarle al golpe por golpe, en partido que la Roja ganó 4-3. “No se cuántos equipos pueden jugarle a Chile de esa manera. Nosotros lo descartamos, porque no podemos, pero sí podemos ganarles si medianamente se nos dan las cosas. Y quedó demostrado que podemos perder, como en la Copa América, pero también ganarles, como en la Eliminatoria, apostando a lo que nosotros somos fuertes, pero también trabajando mucho para que no aparezcan las virtudes de ellos”.Los números del maestro

También mencionó a Venezuela, recordando las excelentes etapas de los técnicos Páez y Farías, pero también apreciando las dificultades actuales, en algo que considera “normal en la evolución de los equipos”.

El reloj me ahogaba. Iban casi 30 minutos de entrevista y todavía no habíamos hablado nada de Suárez. ¡Tenía que preguntarle por Luisito!
Se nota que el Maestro lo espera, se ve a la legua que tiene expectativas especiales en cuanto a su regreso. ¿Quién no? Tabárez se extiende en la respuesta, contesta con placer y con la misma pasión con la que hablaba antes de Abel Hernández y Stuani (ver video).

Aunque la selección juegue diferente, es evidente que el Maestro admira la escuela del Barça. Nos habla de la influencia holandesa impulsada por Johan Cruyff y elogia a Pep Guardiola, que “le dio la expresión máxima desde el punto de vista de su aporte a la evolución táctica del fútbol mundial”.

Como buena parte de los uruguayos, se nota que no se pierde un partido del Barcelona. Rechaza la idea de que Suárez no era suficientemente habilitado durante los primeros meses (4) y se niega a valorar históricamente el tridente que conforman Luis, Messi Neymar.

“Yo de chiquito vi jugar acá en el Estadio a Puskas (5) y Gento (6). Vi al Brasil del 70, con tantos jugadores tan buenos, tan líderes futbolísticamente en sus equipos, jugar juntos y hacerlo de manera destacadísima. El Barcelona y este tridente –si se le puede llamar así- entran en la historia del fútbol, pero no se pueden comparar los tiempos y no se puede romper la evolución, exagerando la importancia histórica de algo que es actual, porque además es injusto comparar épocas. El fútbol ha cambiado y responde también a la evolución del mundo como globalidad”.

Yo no le había preguntado por el tridente ni por si le pasaban o no la pelota a Suárez (menos mal), pero él se siente cómo, se extiende y pasa a otros temas.

No tarda en recuperar el hilo, vuelve a la selección y aclara. “Pero Suárez no viene a salvarnos, ni hacer el único factor ni el único apoyo. Nosotros aspiramos a que tengamos otros y que rodeemos ese gran potencial para que él aparezca. Y que él, como lo ha hecho siempre, tenga la voluntad, la disciplina de aportarle al equipo. Porque lo vemos en el Barcelona…él pierde una pelota, o se le va una pelota por abajo del pie y enseguida corre a la acción defensiva. Entonces, ya lo dije, nosotros vamos a tener el mejor refuerzo de todas las selecciones, ninguna va a tener un refuerzo de ese potencial. Se terminó esa especie de pesadilla, que fue muy larga, duró casi dos años, y también es bueno decir que Luis se va reincorporar a un grupo que demostró que sin él puede hacer cosas importantes”.

No hay más tiempo y Faral me mira cada vez más impaciente. Y lo peor es que tiene razón. ¿Y el liderazgo? ¡Quería hablar sobre liderazgo! ¿Y el Tata González? ¿Y Godín? ¿Y la presión a la pelota? ¿Y el estilo de juego? En fin…no hay más tiempo y hay que respetar las reglas. Será en otra ocasión. Entrevista concluida.

– Perdoná, Matías…espero que no me odies tanto. –Dije a modo de disculpa.
– No se preocupe demasiado, porque siempre es así. –Contestó entre risas el Maestro, antes de saludar, levantarse y encarar la próxima entrevista.

Referencias

1. Las cámaras de Agustín y Patricia, más el apoyo logístico de Álvaro Levín.
2. Programa deportivo que se emite hace más de 15 años en radio El Espectador.
3. Showman de Zona Mixta y 13 a 0, entre otros emprendimientos.
4. Yo era de los que decía que se la pasaban poco, especialmente Neymar, aunque nunca lo atribuí a la mala intención.
5. Ferenc Puskas: húngaro nacido en 1927, estrella de su selección y el Real Madrid.
6. Paco Gento: español nacido en 1932, estrella de su selección y el Real Madrid.

Nota: El video que sigue no repite los conceptos que fueron recogidos en forma escrita, sino que se que complementa con ellos. En otras palabras: ¡véanlo!

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